domingo, abril 18, 2010

Voltear hacia otro lado

Vivimos en un mundo en el que pareciera que a veces es más sano voltear la cara.
Ser indiferentes.
Menos cansado leer el TV y Novelas que un buen libro.
Menos desgastante ver una comedia ligera que las noticias.
Más sencillo discutir sobre la separación de Brad y Angelina que sobre la política neo-conservadora de Felipe Calderón.
Y es que, ¿para qué vivir preocupados por la economía o los derechos humanos, si con nuestros problemas tenemos más que suficiente?

Parece que los medios masivos de comunicación entienden perfectamente esta postura, y la apoyan.
Prueba de ello, es una vez más la temporada de estrenos veraniegos de Hollywood (salvo algunas honrosas excepciones).
Entre comedias ligeras, sagas de superheroes, thrillers y películas de acción en las que las explosiones, persecuciones y efectos especiales son los verdaderos protagonistas de la historia, este año otra vez estamos expuestos a información frívola.
No me malentiendan, no estoy en contra del entretenimiento puro, y no puedo negar que una dosis de indiferencia es a veces muy necesaria; mi problema es que esa dosis parece que se ha convertido en nuestro modus vivendi.
Basta con ver los reportes de ganancias de las películas, para comprobar este punto, es decir, las películas que más dinero recaban, son en su mayoría, las más frívolas.
¿Cuántas veces hemos escuchado que un documental haya roto récords de taquilla?
¿Quién de nosotros está dispuesto a hacer dos horas de cola para ver Sicko (la nueva película de Michael Moore)?
Pero ¿qué tal la colota que hicimos sin protestar para ver Revenge of the Sith?
Ese es el punto, preferimos voltear la cara.

Siguiendo esa máxima de vida, decidí voltear la cara al cine Hollywoodense por un rato y me topé con unas “cachetadas” de realidad.
Si alguien de ustedes tiene ganas de hacer lo mismo, les recomiendo mi selección de la semana.
Cine honesto, con pantalones y (mucho más importante) respetuoso de la inteligencia del espectador.

La primer cachetada de realidad con que me topé fue Dark Days, documental del cineasta británico Marc Singer. El escenario son los túneles abandonados del metro neoyorquino, donde además de ratas, habita gran parte de los homeless de la ciudad en una comunidad llamada The Freedom Tunnel. Es un excelente ejercicio narrativo y visual que vale mucho la pena ver.

La segunda cachetada la recibí cuando me topé con Wal Mart, The High Cost of Low Price de Robert Greenwald (www.walmartmovie.com). Este documental es un balde de agua fría para quienes todavía creen que Wal Mart tiene precios bajos para cuidar nuestra economía. Con fuerza e inteligencia, Robert Greenwald nos demuestra que el único valor que respetan los Walton (dueños de Wal Mart), es el valor del dinero. Explotación en Oriente, discrimación en Estados Unidos e intimidación a gobiernos, proveedores y empleados, son el Modus Operandi de una de las empresas más grandes de Estados Unidos y el mundo.
Wal Mart The High Cost of Low Price, extremadamente recomendable.

Y ya como dicen, “entrado en gastos”, me encontré con The Corporation (www.thecorporation.com), documental canadiense de Mark Achbar, Jennifer Abbot y Joel Bakan. Es realmente aterrador darse cuenta de la manera en que las grandes corporaciones caen en conductas criminales con tal de aumentar las ganancias de los stockholders. Entrevistas a Noam Chomski (www.chomsky.info), Michael Moore, Naomi Klein (www.nologo.org) y a varios críticos y ex-miembros de la élite corporativa, nos dejan claro que para las corporaciones no importa contaminar ríos, poner especies en riesgo de exterminio o explotar a niños siempre que la caja registradora siga sonando.
Cuidado, porque The Corporation es uno de esos filmes de los que es imposible voltear la cara.

Loose Change (www.loosechange911.com) de Dylan Avery, investigación sobre el “9/11” que tira por la borda la versión de la historia que los medios masivos nos quisieron vender. Es decir, Bin Laden no tuvo que ver con el hecho, en el Pentágono NO chocó un Boeing y las Torres no cayeron debido al impacto de los vuelos de American Airlines, ni al fuego provocado por ellos. Con un ritmo que no permite al espectador distraerse ni por un segundo, Loose Change comprueba de manera muy contundente que las cosas no sucedieron como CNN, Fox y la Casa Blanca nos dijeron. Y es que, analizándolo, suena muy conveniente para George W. Bush que en un día desapareciera el centro neurálgico de la Bolsa de Valores estadounidense, parte del Pentágono y las oficinas de la CIA y FBI. La economía Norteamericana estaba (una vez más) a punto de la quiebra y el país tenía un Presidente que, según Michael Moore y muchos otros, NO ganó las elecciones.
Ese 11 de septiembre, le dió a Bush hijo, el pretexto perfecto para actuar como General protector de una nación “bajo ataque”, con lo que lograría ganar la confianza del pueblo. Y le salió bien, tanto que sigue en el Poder.

Estas son mis recomendaciones para voltear hacia otro lado. Hacia un lado del cine más honesto. Un lado del cine que a la vez de ser entretenido, es informativo.
A partir de hoy, voltearé hacia Sudamérica y Europa, a ver qué “cachetadas” de realidad me encuentro.
Salud!

Boxer, 2007
Publicado en el periódico El Mexicano de Tijuana, B.C.

domingo, marzo 14, 2010

Viddy well, little brother.

Viddy well...

Viddy yourself fighting against intelligence, against the truth...

Viddy well the fact that you live in a world where the old ultra-violence has become much more than just a bit.

In a world where law and order has become a long forgotten dream and ultra-violence is perceived by malchicks as real horrorshow.

In a stinking world where 500 young devotchkas can snuff it in one city where -it seems- nothing happens.

Viddy well, little brother.

Viddy the fact that everyday there are more and more celloveks begging you to spare some cutter.

In a world where mainstream media goes on and on like a filthy old drunkie duckspeaking lies or cosmetic truths at you.

The way the sophistos from the TV studios turn news into a circus that pours milk plus vellocet constantly into your gulliver in order to get you doobidoob... in an eternal spatchka.

Viddy well that even living in a world of such lovely pictures you still prefer to viddy the telescreen.

Viddy well as Big Brother viddies you.

Viddy your favourite news anchor acting as a member of the Thoughtpolice or messelmillicents.

Viddy miscommunication getting to you through the usual channels, yes!

*Link al diccionario de Clockwork Orange: http://www.single-serving.com/constructed/Nadsat/nadsat_dict.pdf

lunes, febrero 22, 2010

Mainstream Media mexicano, información con mentalidad Low Budget.

Empiezo este post citando textualmente un status Feisbuquero del buen Javo (Javier Parra):

“¿No odias cuando al leer una noticia en el periódico refrasean la misma nota cada tres párrafos? ¿Pensarán que el lector no tiene memoria de corto plazo? ¿O les canceló el anunciante y tienen que llenar espacio?”

Este status me estuvo dando vueltas en la cabeza durante todo el día, porque es una sensación que segúramente todos hemos experimentado alguna vez.

Y es que, es cierto, los medios mexicanos están en una evidente crisis, por un lado, tenemos desde hace años a un merolico como director de “información” de TV Azteca, cadena que se regodea en el amarillismo y en “crear” noticias donde no existen -pero ese es un tema que merece un post específico- continúo; por otro lado, un pseudo noticiero cuyo líder es a todas luces ignorante y reaccionario (obviamente estoy hablando de Esteban Arce), y ahora rematamos dando por cierta una noticia que resultó ser broma: la confusión de Rumanía entre Haití y Tahití (http://www.times.ro/international/romania-a-trimis-ajutoare-in-tahiti). Todo lo anterior, sin mencionar el folclor de los medios dedicados al entretenimiento (La Oreja, Paty Chapoy y ¿cómo olvidar la revista soft porno por excelencia, TV y Novelas?) y sin siquiera entrar al tema de MTV y su decisión de no transmitir el capítulo Pinewood Derby de South Park (http://www.southparkstudios.com/guide/1306/) donde Felipe Calderón (a partir del minuto 15) es objeto de una burla desgraciadamente muy justificada.

Al leer el comment de mi amigo, llegué a la conclusión de que desgraciadamente muchos de los encargados de informarnos, son analfabetas funcionales (léase, los que creen que poner bolitas y palitos en una página, es el equivalente a escribir), y eso, por grave que sea, resulta que es apenas la punta del iceberg, porque las últimas semanas dejan claro que mucha de la información que circula en México está generada por periodistas que olvidan la ética y principios de su profesión con tal de llenar espacios y ganar puntos de rating. En pocas palabras, vivimos en un país de tercer mundo en el que recibimos información Región 4, mal redactada, Googleada y peor aún, no verificada.

En publicidad se dice que la creatividad no es otra cosa que la nueva combinación de viejos elementos. Y partiendo del principio de que esta premisa se aplica a todos los campos de la vida, la pregunta obligada que surge es ¿cómo podemos salir del hoyo en el que estamos sumidos si los elementos que componen nuestro bagaje cultural son basura? Basta con ver el contenido de la última semana del mainstream media para probarlo, y para ejemplificar, voy a usar el método periodístico de moda: googlear sin corroborar.

Noticias sobre el atentado a Salvador Cabañas:

15,996

Noticias sobre Juanito (que nunca debió ser noticia)

76

Noticias sobre Britney Spears

6,494

Noticias sobre telenovelas

1,134

Noticias sobre Angelina Jolie

17,000


Es decir, podemos soportar que tengan faltas de ortografía, errores de sintáxis e incluso que nos saturen de información basura, pero ya llegar al grado de googlear las noticias, es de un cinismo sin precedentes. Así, hasta yo puedo ser periodista, digo, soy re-bueno para googlear.

Me queda claro que no faltará el purista que usará esto como pretexto para culpar a internet de todo; quien lo haga estará perdiendo de vista el hecho de que el error NUNCA está en la herramienta, sino en quien la usa, en pocas palabras, puedo perfectamente cerrar este post diciendo que los medios están cayendo en un user error de proporciones épicas.

En un país como el nuestro en el que la libertad de expresión brilla por su ausencia, lo menos que podemos exigir es que lo poco que nos dicen, por lo menos esté bien redactado y corroborado ¿o me equivoco?
Digo, a menos que queramos seguir siendo consumidores de información Low Budget.