Si estar mal de la cabeza es creer que todo lo que vemos, oímos y tocamos, es una ilusión; si estar mal de la cabeza es saber que todo es tan pequeño o grande como lo veamos; estar convencido de que estamos viviendo una etapa de oscurantismo; entender que cada idea, cada enojo, lágrima o carcajada, tiene un efecto en el entorno, que ese entorno tiene un efecto en su medio ambiente, que ese medio ambiente es reflejo de esas ideas, enojos, lágrimas y carcajadas; y que ellas son reflejo de ese medio ambiente...
¿En qué estaba?
Ah, si... me declaro loco de atar.
2 comentarios:
Yo conozco a ese weeeee!
likey likey!
Publicar un comentario